Tsai Ing-wen, la abogada que desafía al gigante chino sentada en el trono independentista de Taiwan

Tsai Ing-wen, la abogada que desafía al gigante chino sentada en el trono independentista de Taiwan

El pasado mes de marzo, en la víspera del ataque de Rusia a Ucrania, la presidenta de Taiwan,Tsai Ing-wen , seguramente a las fuerzas armadas que intensificaron la vigilancia y permanecieron alerta ante la actividad militar en la región, con especial atención a Los movimientos de China. Los ecos de la guerra en el este de Europa estaban llegando al sur de Asia. Pero el mensaje de Tsai continuó una ola de histerismo entre los taiwaneses hasta el punto de que la presidenta terminó reculando y haciendo un llamamiento a la calma. «Taipei no es Kiev» , dijo.

Tsai, que cumplirá a finales de agosto 66 años, lleva desde 2016 al frente de la isla autónoma que China considera una provincia separatista. De facto, Taiwan se escapa al control de Pekín. La isla y sus 23 millones de habitantes cada día se encuentran más alejados de sus vecinos de habla mandarín. Y de eso tiene mucha culpa Tsai.

La presidenta nunca ha ocultado su corte independentista y siempre se ha opuesto a la vieja propuesta de Pekín: integrarse en la fórmula de «un país, dos sistemas», el formato que se estableció en Hong Kong, según la cual la isla tendría una autonomía significativa si acepta la reunificación, aunque estaría sometida al yugo del régimen chino como ha ocurrido en la ex colonia británica. Tsai siempre dice que, mientras ella siga al frente, la isla que dirige, que goza de su propia Constitución y de líderes elegidos democráticamente, nunca caerá bajo dominio chino.

Hace poco más de tres décadas, en uno de los dormitorios de la residencia de estudiantes de la London School of Economics, una joven taiwanesa de 28 años, que estaba a punto de sacarse el doctorado en Derecho, recibió la visita sorpresa de dos estudiantes británicos que estaban montando un periódico. Ellos buscaban suscriptores y encontraron en la chica asiática a una entusiasta lectora que no dudó en ayudar a financiar lo que a priori le pareció, después de conversar con los editores, un buen proyecto.

Pocas semanas más tarde, cuando le llegó la primera edición de aquel periódico, la joven envió una carta a los británicos para darse de baja. La razón: se trataba de un diario comunista. Y ella venía de una cuna libre que quería ser absorbida por un país carente de democracia.

Tras doctorarse, aquella chica, de nombre Tsai Ing-wen, volvió a su nación para iniciar una carrera política que en 2016 le llevaría hasta lo más alto de Taiwan, convirtiéndose en la primera mujer en presidir el disputado territorio.

Para redactar un perfil de Tsai habría que empezar diciendo que es la menor de 11 hermanos, hija del cuarto matrimonio de un hombre que hizo fortuna con negocios de talleres de coches. Algunos la llaman la ‘Angela Merkel de Asia‘. Otros, ‘la dama de los gatos’ porque, a menudo, en sus carteles de campaña sale abrazando a sus dos felinos, Think Think y Ah Tsai.

Sus rivales consideran que Tsai ha traído la «desgracia a Taiwan». La isla lleva años sin salir del bache económico. Los medios chinos hablan de ella como una «mujer malvada» que busca que «China ocupe por la fuerza la isla». Pero sus seguidores y el grupo de los verdes, el espectro político al que representa, el Partido Democrático Progresista (PDP), partidario de la independencia, tienen claro que Tsai es la única persona capaz de mantener el pulso a Pekín.

La presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi (izda.), codeándose con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, en Taipei.i,EFE

El 12 de enero de 2020, Tsai empezó su segundo mandato como presidenta de Taiwan. El 57,1% de los taiwaneses que acudieron a las urnas la votaron. La resaca electoral prácticamente la vivió con las primeras noticias de un extraño virus que se propagaba en la ciudad china de Wuhan. Tsai ordenó rápidos cierres y formó un buen equipo de rastreadores que lograron frenar olas masivas del coronavirus durante el primer año de una pandemia que dejaba más tocada la economía de una isla que hasta hace pocos meses ha seguido la rigurosa estrategia de Covid cero de China.

Ahora, Tsai vuelve a estar en primera línea informativa después de recibir en Taipei a Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. «Frente a las crecientes y deliberadas amenazas militares, Taiwan no retrocederá. Man tendremos la línea de defensa de la democracia» , ha dicho Tsai este miércoles después de una reunión con su invitada de honor. La taiwanesa no quiere pasar a la historia como la líder bajo la cual Taiwan cayó en manos de China.

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