Urgen a los residentes permanentes a naturalizarse antes de alzas en tarifas

La directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Ángeles (CHIRLA, en inglés), Angélica Salas, durante una conferencia de prensa. EFE/Luis Uribe/Archivo

Los Ángeles, 14 nov (EFEUSA).-Grupos proinmigrantes urgieron a los residentes permanentes elegibles para hacerse ciudadanos estadounidenses a realizar este trámite antes de que entren en vigor los «excesivos» aumentos propuestos este jueves por el Gobierno federal.

El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) público hoy en el Registro Federal su nuevo plan de tarifas para la totalidad de sus servicios, que incluye grandes alzas en algunos trámites como la solicitud de la ciudadanía, que tiene un aumento del 83 %.

Este trámite se incrementa de 640 a 1.170 dólares por costes de naturalización.

Otros trámites que suben son la renovación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), que pasa de 495 dólares a 765, y por primera vez se implanta un abono de 50 dólares para una solicitud de asilo.

«Los aumentos son injustos y la intención de la propuesta es obviamente cerrar las puertas del sistema de inmigración y la ciudadanía a los pobres, los ancianos, los que tienen DACA, los que buscan refugio y otros que necesitan protección», advirtió a Efe Diego Iñiguez-López, vocero de National Partnership for New Americans (NPNA).

Esta agrupación de casi 40 organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, lanzó este jueves un llamado a los residentes permanentes elegibles para que inicien su proceso de naturalización antes que el trámite suba de precio.

Los organizaciones alentaron a cerca de 9 millones de residentes permanentes que serían elegibles para naturalizare, y que podrían participar en las elecciones del 2020, según cifras de NPNA.

«Si antes carecía de motivación, ahora es aún más importante porque esta regla escandalosa tiene como objetivo sacar del juego a los inmigrantes de bajos ingresos y de clase trabajadora de la ciudadanía estadounidense», agregó Iñiguez-López.

USCIS argumentó en un comunicado de prensa que la agencia se financia con las tarifas que cobran por los servicios, y que a ley federal requiere revisiones cada dos años.

La nueva directriz de más de 300 páginas propone elevar los costes de naturalización de 640 a 1.170 dólares, una tarifa que no incluye los cargos de la revisión de huellas y antecedentes.

La medida también propone incrementar las tasas asociadas con la residencia permanente legal de 1.140 a 1.610 dólares.

Asimismo, la solicitud de cancelación de deportación pasaría de 285 dólares a 1.800, y la renovación de permisos de trabajo pasaría de 410 a 490 dólares.

«Con estas absurdas nuevas tarifas propuestas, no tenemos dudas de que Trump está construyendo un segundo muro para excluir a millones de familias inmigrantes que no tienen los medios para pagar», dijo en un comunicado Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA).

Por su parte, el expresidente de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), Víctor Nieblas, coincide con Salas al calificar los incrementos como un «muro invisible».

«Es una penalidad para los migrantes, estos costos también buscan alejar a los solicitantes de que procuren representación legal, porque con tantos incrementos no van a querer consultar una opinión profesional», subrayó a Efe Nieblas.

Los defensores de los migrantes también criticaron la tarifa de 50 dólares establecida para las solicitudes de asilo que tendrán que pagar los migrantes.

Iñiguez-López indicó que nunca en la historia de los EEUU se había establecido un coste a las personas que buscan asilo.

Nieblas insiste en que el mensaje del gobierno del presidente Donald Trump es que no quiere a pobres, ni a nadie que no pueda sostenerse a sí mismo.

La medida tendrá un periodo de comentarios públicos de 30 días.

Salas espera que el poder legislativo actúe y detenga las alzas.

«El Congreso es nuestra única esperanza para detener esta locura y evitar que Trump convierta nuestro sistema de inmigración en uno que solo sirve a la súper elite, como sus campos de golf», apostilló.

La nueva regla también reduce el costo de algunos trámites como las visas para trabajadores extranjeros, que para la forma H-2A pasa de 460 a 425 dólares.

Mientras, la solicitud de la visa para trabajadores no inmigrantes H-2B pasa de 460 a 395 dólares. Este último trámite es el usado por varios de los negocios familiares del presidente Trump para contratar trabajadores extranjeros temporales.