Moro pide al Congreso brasileño aprobar ley antiterrorista para evitar una sanción

En la imagen, el juez brasileño Sergio Moro. EFE/Archivo

Río de Janeiro, 30 nov (EFE).- El exjuez federal Sergio Moro, anunciado como ministro de Justicia del Gobierno que asumirá el 1 de enero próximo el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, instó hoy al Congreso brasileño a aprobar un proyecto de ley contra el terrorismo para evitar que el país sufra una sanción internacional.

El futuro ministro de Justicia aseguró que desde hace varios meses está estancado en la Cámara de Diputados un proyecto de ley de iniciativa del Gobierno y que le da carácter de fuerza ejecutiva en Brasil a las resoluciones de la ONU que determinan la congelación de activos de grupos terroristas.

«Si ese proyecto no es aprobado antes de febrero Brasil corre el riesgo de ser suspendido del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), la organización internacional que define los parámetros de prevención y combate al lavado de dinero y al terrorismo», explicó Moro en declaraciones a periodistas.

«La posible suspensión será muy perjudicial para la imagen internacional de Brasil y puede afectar los negocios», agregó.

El proyecto de ley fue presentado en junio pasado por el Gobierno y hasta ahora no ha sido analizado por ninguna comisión ni por el plenario de la Cámara de los Diputados, que tiene que aprobarlo antes de poder remitirlo al Senado.

El exjuez, que se hizo famoso como responsable de la Java Jato, la mayor operación contra la corrupción en Brasil, recordó que el Congreso entrará en receso en diciembre y tan sólo reanudará labores en febrero, cuando asumirán los parlamentarios elegidos en octubre.

Moro admitió que Bolsonaro sólo asumirá en enero pero que decidió llamar la atención al Congreso sobre la situación del proyecto para evitar una posible sanción.

«Sería importante que la actual legislatura le diera prioridad y aprobase ese proyecto, que no tiene nada de controvertido y contra el que nadie se opone. Es un proyecto importante, que congela los bienes de las organizaciones que sean declaradas como terroristas por la ONU, y en Brasil nadie defiende esas organizaciones», dijo.

El futuro ministro de Justicia agregó que aprovechó el proceso de transición del Gobierno para conversar con el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, sobre la importancia de poner el proyecto en la pauta de votaciones en los próximos días.

Moro dijo igualmente que, pese a que el Gobierno de Bolsonaro respeta y acatará cualquier decisión de la Corte Suprema, no pretende ofrecer un indulto navideño para los presos tan generoso como el otorgado por el actual presidente, Michel Temer.

La Corte Suprema tiene que pronunciarse sobre la constitucionalidad de un decreto dictado por el presidente Michel Temer el año pasado y que suaviza las actuales normas para la concesión de indultos a los presos y pudiera beneficiar a privados de libertad por corrupción.

La audiencia sobre el asunto fue suspendida el jueves luego de que seis de los once miembros del Supremo (mayoría) hubiesen manifestado su respaldo al indulto de Temer, contra dos que lo rechazaron por considerar que puede poner en riesgo los esfuerzos emprendidos por las autoridades en la lucha contra la corrupción.

«Respetamos enormemente el Supremo y cualquier decisión será acatada, pero, como ya lo ha dicho el presidente electo, éste será el último indulto concedido por la Presidencia con tan amplia generosidad», afirmó Moro.

«Creo que la solución para el problema de hacinamiento en las cárceles no es abrir las puertas. Eso deja la población vulnerable, incentiva la impunidad y contraría el deseo de la mayoría de los electores que votó por el endurecimiento del combate a la criminalidad», agregó.

Poco antes de Moro, el propio Bolsonaro dijo que cuando asuma la Presidencia no pretende concederle indulto navideño a condenados por crímenes sin gravedad.

«Todo criminal tiene que cumplir su pena integralmente. Si no hay punición o la punición es muy blanda, estamos incentivando la criminalidad», afirmó el presidente electo.