El retroceso en la anulación de la amnistía salvadoreña es inadecuado, dice el relator de la ONU

En la imagen un registro del relator para la Promoción de la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición de la ONU, Fabián Salvioli. EFE/Archivo

San Salvador, 21 oct (EFE).- El retroceso en la anulación de la ley de amnistía de 1993 que sentenció en julio de 2016 la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de El Salvador sería “inadecuado” desde el punto de vista jurídico y ético, dijo en una entrevista con Efe el relator especial de la ONU Fabián Salvioli.

El relator para la Promoción de la Verdad, Justicia, Reparación y Garantías de no Repetición destacó la importancia de la sentencia de la Sala de lo Constitucional, que ha permitido la reapertura de varios procesos por delitos de lesa humanidad cometidos durante la guerra civil (1980-1992).

“La sentencia que anuló la ley de amnistía es absolutamente acorde con los compromisos internacionales asumidos por El Salvador en la materia (de derechos humanos) y va en la mejor dirección”, señaló el experto.

Con la anulación de dicha ley, las víctimas y sobrevivientes lograron la reapertura de procesos penales como el de la masacre de 6 padres jesuitas y 2 de sus colaboradoras en 1989, el magnicidio de monseñor Óscar Arnulfo Romero de 1980, recientemente declarado santo de la iglesia católica, y la matanza de unos 1.000 campesinos en El Mozote en 1981.

“Sería un gran retroceso, y además inadecuado jurídicamente y éticamente, dar pasos hacía atrás en relación a esta sentencia”, señaló Salvioli, quien espera que el Estado dote de recursos a la Fiscalía y a los tribunales “para que puedan llevar adelante esta tarea”.

Los jueces constitucionales ordenaron al Congreso en dicha sentencia la creación de una ley que sustituya a la amnistía y que garantice la reparación a las víctimas y sus familias, pero dicho órgano de Estado no ha reportado avances.

Salvioli señaló que “llevar ante la justicia a quienes han sido perpetradores de esas graves violaciones de derechos humanos” es una de las medidas que permiten garantizar la no repetición de crímenes de guerra o lesa humanidad.

“Lo importante es que los países comprendan que si estas cuestiones de violaciones graves y sistemáticas de derechos humanos que se pudieron haber cometido en el pasado no se abordan de manera adecuada, van a estar presentes toda la vida y nunca van a estar resueltas definitivamente”, acotó.

Sostuvo también que se puede avanzar en este asunto “a través de establecer procesos muy claros en materia de memoria y verdad, (…) abstenerse de adoptar normas de impunidad y establecer programas de reparaciones con plena participación de las víctimas”.

Salvioli apuntó que uno de los elementos por los que no se resuelven este tipo de deudas con las víctimas es que “no hay una política de Estado en materia de justicia transicional” y establecerla “es la manera madura de resolver esas cuestiones”.

No obstante, dijo que “esto no es patrimonio exclusivo” de El Salvador, sino que se da en países como España, donde “hay muchísimas cosas que hacer en relación a las violaciones a derechos humanos cometidas durante la guerra civil española y el franquismo”.

Señaló que El Salvador debe tomar medidas para garantizar la no repetición de los crímenes de guerra, atribuidos principalmente al Ejército y en una menor medida a la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) durante el conflicto armado.

“Con la humanidad que tenemos nunca hay garantías plenas de nada, por eso hay que tomar medidas para garantizar (la no repetición), estas cosas no se dan con arte de magia”, subrayó Salvioli.

Detalló que dichas medidas “tienen que ver con memoria, establecimiento de sitios emblemáticos, conmemorativos y explicativos de sucesos tales como masacres” y “fundamentalmente en el campo de la educación”.

“El currículo educativo tiene que estar atravesado por educación en derechos humanos”, porque “con una sociedad muy consciente de lo que ha pasado y que utilice a los derechos humanos como valores de comportamiento cotidiano, entonces sí hay garantías de que los hechos no se pueden repetir”, destacó.