El oro, refugio de inversores, roza máximos anuales por la guerra comercial

Un hombre sostiene collares de oro en un local de venta de oro. EFE/Archivo

Madrid, 13 jun (EFE).- La onza de oro cotiza alrededor de 1.340 dólares y continúa en la zona de máximos anuales al afianzarse como valor «refugio» para los inversores por la incertidumbre que genera la desaceleración económica mundial y la guerra comercial que mantiene Estados Unidos con China.

En épocas de tensiones los inversores buscan cobijo en los mercados de deuda (la rentabilidad del bono español se situó el viernes pasado en el mínimo histórico del 0,55 %), pero también en el oro.

Por eso la semana pasada, ante el temor a la imposición de aranceles por parte de EE.UU. a México y de que alcanzaran un acuerdo comercial, el metal llegó en algunos momentos a marcar el máximo anual intradía de 1.348 dólares.

«El oro suele actuar como valor refugio, sobre todo ante este tipo de incertidumbres», explica a Efe el analista Joaquín Robles, del bróker XTB, que considera que la guerra comercial es «el mayor catalizador negativo, el mayor miedo de los inversores a que la economía pueda cambiar el sentido alcista de la última década».

El viernes 7 de junio la onza de oro subió hasta el máximo anual durante la sesión de 1.348,31 dólares (cerró en 1.341,06 a un centavo del máximo anual de cierre de 1.341,07 dólares registrado el 19 de febrero pasado) después de ocho jornadas consecutivas al alza.

Sin embargo, el pasado lunes giró a la baja y cayó un 1 %, hasta 1.328 dólares tras el acuerdo entre EE.UU. y México para no aumentar las tasas aduaneras.

El director de Inversiones y Renta Variable de atl Capital, Ignacio Cantos, considera que esta reacción parece normal, pero advierte de que si la guerra comercial se recrudece y no hay acuerdos tras la reunión del G-20 de final de mes en Japón, podría haber nuevas subidas del oro.

«Si se aclara (la situación), volvería más a los niveles de los últimos dos o tres años, entre 1.250-1.300 dólares», vaticina el experto, que destaca también que en estos momentos no hay grandes presiones inflacionistas ni una demanda de oro creciente.

Al margen de la posible evolución futura, el metal precioso sigue cotizando en zona de máximos anuales y este jueves la onza se paga a 1.337 dólares, un 4,5 % más que a comienzos de 2019.

El temor a un frenazo de la economía global (la semana pasada el Banco Mundial recortaba tres décimas las previsiones de crecimiento del PIB global hasta el 2,6 %), la baja rentabilidad que ofrece el mercado de deuda y la guerra comercial explican las subidas del oro de las últimas semanas, pero también, a juicio de los expertos, el cambio de postura de la Reserva Federal en su política monetaria por la desaceleración de la economía estadounidense.

La posibilidad de que el banco central estadounidense baje los tipos de interés en EE.UU. entre una y tres veces antes de que acabe el año podría perjudicar al dólar y debilitar su cotización, lo que comparativamente abarata las materias primas, añade el analista de XTB.

La revalorización en las últimas semanas de las criptomonedas -el bitcóin subió un 59 % en mayo- plantea la duda de si afecta a la cotización del oro, que podría estar usándose también como cobertura para las inversiones en divisas virtuales.

No obstante, los analistas desconfían de esta posibilidad porque consideran que el inversor en oro es «mucho más tradicional» y por eso busca un refugio en momentos de incertidumbre, mientras que quienes apuestan por las criptodivisas suelen tener un perfil más especulativo.

Por su parte, la cotización de la onza de plata se situaba en esta jornada en 14,85 dólares y sigue todavía por debajo de la cotización de arranque de este ejercicio en 15,32 dólares.